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BeelievingVision
El Diario

Claridad · 4 min de lectura

Lo que tu inquietud te está diciendo

Evelyn Mayes

24 de septiembre de 2026

Sobre el papel, puede que tu vida tenga buena pinta. Que esté bien, incluso. Y, sin embargo, hay una inquietud que no terminas de saber explicar: la sensación, un domingo por la tarde o en el aparcamiento antes de entrar a trabajar, de que falta algo.

Muchas de las mujeres con las que trabajo se sienten culpables por ello. Debería estar agradecida. Hay gente con problemas de verdad.

Quiero proponerte otra forma de verlo.

La inquietud no es ingratitud

Puedes estar agradecida por tu vida y, aun así, notar que algunas partes de ella se te están quedando pequeñas. Las dos cosas son verdad a la vez. Una planta que ha llenado su maceta no es desagradecida con la maceta.

Esa sensación de desasosiego suele ser la primera señal de que tu visión está intentando llamar tu atención. Merece curiosidad, no vergüenza.

Dos tipos de señales

Cuando me siento con una clienta, prestamos atención a dos cosas:

  • El descontento: lo que ya no puedes tolerar. La reunión que te agota. El puesto que se te ha quedado pequeño. Esa manera de dejarte siempre para el final.
  • El anhelo: aquello por lo que suspiras en silencio. Más sentido. Más descanso. Un trabajo que sea tuyo de verdad.

El descontento te dice de qué alejarte. El anhelo te dice hacia dónde ir. Necesitas los dos para encontrar tu rumbo.

Pruébalo esta noche

Coge una hoja de papel y traza una línea por la mitad. A la izquierda, escribe «De qué estoy harta». A la derecha, «Qué anhelo». Regálate diez minutos de sinceridad.

Después, vuelve a leerlo despacio, como si lo hubiera escrito una amiga muy querida. ¿Qué querrías para ella?

La inquietud suele apuntar a una de estas tres cosas: confianza, claridad o rumbo. El Test de Visión gratuito te muestra cuál en dos minutos.

Háblalo en una Clarity Call